
HASTA LOS HUEVOS…
Y el que no esté hasta los mismísimos huevos es que no tiene ni padece, tampoco ovarios ni la mínima decencia, porque asistir a esta procesión de detenciones por corrupción de gentes que están o rozan el poder es como para querer mear y no echar gota. La madre que los parió. Roban desde que pisan despacho, y lo hacen desde el mensaje por el que nos venden la conveniencia de votarlos, que son luchadores








