
No es el estrecho de Ormuz, a Dios gracias.
Aunque ver pasar barcos enfrente de nuestra vista nos recuerde a los barcos detenidos en otras aguas no atlánticas como las de Ormuz, aquí no hay peligro ni muerte ni miedo, aquí lo que pasa es un crucero de placer hacia Vigo con más de tres mil quinientas personas a bordo, que es otro tipo de locura, pero muy distinta. Este paso de barcos lo observé desde el paseo de la playa de Samil, donde








