
Lean, lean la previsible inmediata quiebra de la Olímpica ciudad de Río, en crónica de Valeria Saccone en EL CONFIDENCIAL de hoy. Para echarse a temblar.
En un hospital de Río de Janeiro un grupo de celadores transporta un cuerpo por la escalera. Es un paciente que acaba de fallecer. El problema es que, con la crisis que asfixia desde hace meses el sistema sanitario de la Ciudad Olímpica, no hay fondos para la manutención de los ascensores. O bajan el muerto a cuestas o se pudre en su cama. Difícil dilema. No es el único problema que enfrentan los pacientes








