
Los jueves al sol de Andrés Herzog (El Confidencial)
El autobús avanza con trote cansino, paseando sus entrañas casi vacías porMadrid. En el interior, dos señoras de aspecto regio andan de charla, tres jóvenes se arrellanan bajo sus auriculares y un excandidato a la presidenciadel Gobierno mira absorto por la ventanilla. Es media mañana en la capital y las calles bullen de actividad. Este hombre que observa la vida pasar debería estar en el Congreso de los Diputados, enfrascado en discusiones, vociferando, pactando, intrigando.








