
Hoy he vuelto al Café
Hoy he vuelto al Café Latino a tomar café. A las diez de la mañana. Sólito -yo, no el café-, pero a gustito, bien sentado en uno de esos confortables sillones de cuero con sabor a viejo. A sabor de café sí huelo, y buen café, que compensa a ese otro olor fétido que se respira en torno a Koldo y gran pandilla de golfos, sus mordidas y corrupción a tutiplen. ¡Hosti! la vida sigue








