
Buscando
Hace 35 años, aproximadamente, llevaba a Esposende a mi querida madre, porque quería pasar una semana aislada para pasmar, contemplar y rezar. Hacía menos de dos años que había quedado viuda y necesitaba estar sola, completamente sola, para estar mas consigo misma, pues se daba demasiado a los demás como para lograr el duelo más íntimo del amor de su vida que le pedía su cuerpo y su ánimo. En fechas pasadas quise recordar el








