
Despedidas
Es domingo. No voy a misa, como de costumbre. Quizás a caminar, para darle vidilla al cuerpo y producir endorfinas, que falta hacen siempre. Estaba leyendo El Reino de Carrère cuando se cruzó en la actualidad Julián Barnes por ese Princesa de Asturias que le han concedido. Lo tenía agendado para leer cuando tocase, pues su título ya indica su interés, pero esta circunstancia aceleró su momento. Y lo terminé hace diez minutos. La IAM








