
Me hago carnívoro (Antonio Fernández)
LIBERTAD VIGILADA Acabar con el hambre en el mundo comiéndose a los niños irlandeses ya no es ni original ni práctico, sería mejor comerse a los irlandeses orondos y dejar a los infantes que lean tranquilamente a sus abundantes poetas. Pero eso supondría enmendarle la plana a Jonathan Swift y acarrearía problemas de digestión demasiados onerosos para el pobre remedio que se propone. Es mejor morirse de hambre que eructar dos sílabas irreconciliables en gaélico.








