
Ni títere con cabeza (Antonio da Mezquita)
Hay, por lo menos, dos tipos de clandestinidad. La política, de izquierdas, derechas o religiosa, que suele ser obligada por razones de supervivencia en tiempos obscuros y la literaria, que suele ser voluntaria y tiene modos diversos: seudónimos, anónimos, y heterónimos. El autor, aquí presente, ha frecuentado los dos primeros modos pero hubiese preferido, lo dice él, la invención de un heterónimo, un heterónimo sin duda, muy especial, más humilde que los de Pessoa, pues








