SOBRE EL ABUSO DE LA CITA
La Administración Gargantua española se ha convertido en una casa de citas. Pero no solo la Administración Gargantua, también las peluquerías, los administradores de fincas, los limpiadores de cristales, las orquestas del verano, el inscriptor de lápidas funerarias y el restaurante cutre con dos estrellas, general de división. De momento para lo único que no hay que pedir cita es para entrar en el súper de ahí enfrente, para comprar unos calcetines al gitano