Explosivo plástico
Usted, hipotético único lector, y yo, somos parvos, es decir un poco tontos sin llegar a la plenitud de la estulticia. Se lo digo con todo cariño, sin hipocresías, como tomándolo a usted de la mano para saltar un charco en una calle. No se acuerde, pues, del episodio del Lazarillo en que éste le rompe la crisma al desalmado ciego. Yo sé que no me lo tomará a mal, ya que he tenido