LA TERCERA TROMPETA
Cuando nosotros, los orensanos, hayamos caído por fin en el hoyo profundo del olvido; cuando la negra sombra de la España perdida nos haya cubierto con su nefasto manto; cuando el rey, el virrey, la reina, la reinona, el Bufón del Tambor, todas las damas de honor y el resto de esta Corte de carnaval militar, eclesiástico y civil, que nos baila como a la mona del trapecio, haya, igual que las ratas, abandonado el