”Tenemos un nuevo abogado, el doctor Bucéfalo. Poco, en su aspecto exterior recuerda la época en que aun era el corcel de Alejandro de Macedonia…” (Kafka, “Un médico rural”).
La fotografía no es muy certera y a veces me entra la sospecha de que sea un burdo montaje. Se ve la pierna de alguien con falda (¿tal vez un escocés?), y otro trozo de pierna, que hace que el compás se abra (¿Nadia Comaneci?) en un escaño del Congreso de los Diputados. Dice la crónica que acompaña a la fotografía que se trata de las piernas de la diputada de ERC doña Pilar Valluguera, pero ¿quién puede afirmarlo con certeza absoluta puesto que la cara ha sido sustraída a nuestra curiosidad insana? Nadie que no sea una vulgar torda (tordá) podría adoptar tal disposición anatómica rampante, a no ser que intente votar en su maquinita con una pezuña ungulada. Sigo sin creer que no sea más que un montaje de los seudomedios porque, aunque se permite entregar actas de diputados a asesinos, ladrones, prostibularios y sinvergüenzas de diversa catadura y signo político, creo que la Ley Electoral no permite todavía presentarse a las elecciones generales en España a las mulas. De momento solo gatos, loros de Costa Rica, um, y focas aplaudidoras. Pero es la foto de una Espatarrada en un escaño del Congreso de los Diputados, con un zapato con tacón de inspectora de enseñanza primaria de Villar Palasí en un escorzo imposible: el vino del Priorato produce relajación muscular y uno no creería hasta donde se puede flexibilizar los muslos de piernas circunflejas autóctonas. Zapatos, tacones y herraduras. Bendito Kruschev cuando se sacó el zapato en la Asamblea General de la ONU: es que aquello era una jaula de grilletes y así no hay quién se entienda. Estuve siempre de acuerdo con aquel republicano demócrata progresista popular de la URSS (unión de repúblicas socialistas soviéticas, estado plurinacional con zapato y Zapatero) a la hora de poner orden. El zapato estaba fabricado en Inglaterra y tenía en el talón un hueco para escamotear un chupito de vodka con pimienta y una cápsula de cianuro por si había una purga en la metrópoli durante el discurso de ocho días de Castro, Don Fidel el Eterno Líder. Con los golpes del tacón del zapato irrompible sobre el pupitre, se rompió la cápsula y quedaron los escaños de la república de las Filipinas hechos un cristo Ateo. Todo eso es Historia, ni Pausanias podía contarlo mejor. Ya digo que me entran dudas de que alguien, un escocés, un catalán, un bengalí, puedan ser tan zafios que puedan adoptar semejante postura ética en la sede de la soberanía nacional española. Ojalá todo fuese un montaje, una noticia falsa descabezada, en la que la diputada de ERC ni siquiera hubiese sido real, no hubiese salido nunca jamás de su pueblo para insultar una institución y a aquellos a quienes ella representa, y siguiese trotando en sus verdes praderas nativas. No, es imposible: es un montaje. Si hubiese algo de verdad en esa postura veríamos algo más allá de las rodillas..: el comienzo de una bastilla de encaje para albardas. ¡Ah, qué placer, poderse quitar los zapatos en el Congreso de los Diputados de España, donde la corrupción tapa los focos de podredumbre que despiden ese olor a patata podrida de las alianzas matrimoniales entre los que no se lavan nunca las ancas para seguir apestando las cuadras de la política nacional!