Regeneración democrática, cogeneración eléctrica, progeneración industrial, generación a secas, a tontas y a locas… Genética: corrupción en los genes. Por el camino que nos lleva el Presoe acabamos en México, mar Atlántico por medio, Estado del futuro en el que los narcos gobiernan y viven como dios, los otros narcos gobiernan y viven como la virgen y los otros narcos gobiernan y viven y mueren como el espíritu santo. Los demás a comernos unos panes como tortas y fajitas. Cucurrucucú, Paloma. ¡Qué país, qué Estado, México, qué envidia!, si me dejasen irme a morir allí sin prisa de apiolamiento me iría en un exilio anhelante. Hasta matan a bandas de narco corrido, ellos tan machos con sus pantaloncitos que disminuyen el número de espermatozoides y, como decía aquel malvado, si así se ejerce la crítica musical ¿quién se atreve a entonar una pandereitada, Feliz Día das Letras Galegas? Si todos estamos colocados se acaba el paro, seremos la envidia de la Europa Pop, qué más da el régimen político bajo el que estemos esclavizados ¡Los narcos al poder de una sola vez! En las pancartas del Primero de Mayo: “¡abajo la propiedad intelectual, arriba parias chumados del mundo, los pasados de rayas al poder!” ¿O ya están aquí, como los fantasmas de los castillos escoceses? Por ejemplo, si el ministro del interior permitiese unas inmensas plantaciones de poemas de García Montero, narcolépticos bostezantes, ¿acaso no seríamos mucho más coloquetas, gordos y felices?. Arranquemos las vides que fabrican el vino anti islámico de las meriendas griegas y cristianas y plantemos cebollas argelinas, hachís y marihuana marroquí, coca precolombina: Colocón, colocón,… y después que venga la orquesta Mondragón. ¡Todos a bailar, bailad, bailad malditos que esto se acaba! Animo al Presoe a que nos haga ya de una vez Estado subsidiario de México, país hermano, primo y sobrina del ministro. Estado federal y confederal, Barcelona DF. Solo les falta llevarse a alguien por delante para igualarnos en méritos de mariachi. Y que nos ponga, el Partido, a todos, a trabajar de funcionarios en un puticlub de carretera entre Santurce y Bilbao, vengo por toda la orilla. La contabilidad de la Vieja que la eche el Pene uve que son mú serios y honraos y no sisan en las vueltas. Qué delicia de vida, entre emanaciones purulentas de gases efecto invernadero y granos en el culo, gonorreas y pústulas en el coño. Que vengan las fontaneras del Presoe y nos aprieten la tuercas para que confesemos ¿Es usted progresista? Soy mexicano mai dear. Que echen los restos de decencia que les quedan a los cerdos y que España sea por fin un narcoestado o una monarquía alauíta, que nos quiten lo bailado, “no tengo trono ni reina ni naide que me comprenda pero sigo siendo el Rey”, Sánchez dixit.
Y por el otro lado, el Tío Pepe y los Abuelos Boxeadores. No se enteran, los tíos ni los abuelos, sonados. Regeneración democrática dicen, y siguen enchufando a primas, hermanas, cuñaos, alcaldes que lo fueron, hijos de alcaldes que lo fueron y que lo son; concejales, retrasaos mentales, dignos de conmiseración, de gerentes; conductores de carros de vacas de subsecretarios; de autobuses en elecciones, como Maduro, de directores generales; de brigadas de protección civil, de protección militroncha y la planchadora de los calzones; hermosuras de las Diputaciones, porteros la nuit, fundaciones que funden dinero público, chiringuitos para confederaciones de empresarios, inordos, inodoros, sanjosés, baltares, y otras aras domesticas; cárdenas roquedas, rojas Alcoas… mantienen el castillo de naipes sosteniéndolo en el aire. La pirámide laboral española tiene el vértice clavado en un ojo del trabajador de a pie y en la parte más alta bailan el foxtrot los políticos de las doscientas mil administraciones del Estado, todo es inestable y cualquier día los tuertos cotizantes se van a volver ciegos y todo se desmoronará. Si no quedase un pariente o un colega alcalde analfabeto para colocar en las bodegas del Tío Pepe yo me creería que quieren regenerar la vida política pero a estas alturas de tanto venir el lobo, el Pastor se ha comido a todos los ovejos que son los que pagan a Hacienda. En la sala de conferencias de Génova hay un poster colgado de una descripción anatómica de una gaviota azucarera. El Tío Alberto señala algo con un puntero laser (a modernos no les gana ni Sánchez) y dice: “esta parte de aquí abajo se denomina cloaca, tenedlo presente en la campaña. Estos de aquí son nuestros primos, estos nuestros cuñados, estos nuestros esposos, estos nuestros hijos, esta la pechuga, esto el muslo y estas plumas, que parecen ojos de gallo en la charrana, nuestros amigos los empresarios que tanto nos adoran, no nos vamos a olvidar de los molinos de viento, cogeneradores cervantinos democráticos, ni de las macropeideiras de papel higiénico para limpiar tanta mierda de tanto culo enchufado. “A volar, muchachos, que ha llegado nuestra hora”.