La recomiendo, ¡cómo no!, y es que no tengo ningún prejuicio respecto a detalles de la película que puedan vulnerar cierto rigor con la literalidad del libro, pero, insisto, son solo detalles que no la admiración del fondo filmado, y muy bien filmado. Escenas de mar, casi todas realistas, que me hicieron sentir esas aguas bravas con el vértigo propio que provoca la ira de un dios Poseidón contra el héroes por meterse con su hijo Polifemo, y que lo lleva de un lado a otro por su reino de los mares cual deriva propia del ser humano que hace cosas que no debiera y posteriormente las pena hasta el exilio de su Ítaca querida. Me pareció espectacular la película, y no por verla desde la segunda fila que me tocó con el completo total de la taquilla -era día del espectador, que no es mi día, precisamente porque me gusta el cine y si no lo apoyamos los aficionados, pues que venga el futuro con el poco remedio que le queda-, con una música excelente e interpretación buena de mi otro héroe del mito de Bourne. Tanto me gustó que volví a coger el libro de Gredos y lo estoy releyendo y saboreando más que la primera vez que leí esta obra excelsa de la literatura de todos los tiempos. La recomiendo, pero no hagan caso de mi gusto, porque es mío, sin conocimiento como para guiar a nadie con mi crítica, pues yo voy al cine a disfrutar que no a analizar para después hablar y hablar como un erudito. Quia. De todas formas, gentes con honor y principios cuales héroes necesitamos hoy más que en los tiempos de Penélope, ciertamente.