Parece mentira, pero va llegando la gran cita, ese aniversario de centenario que alguno confunde ¿a propósito? retrasándolo un año, o sea, el centenario del inicio de “Pelerinaxes”, camino emprendido por Otero, Risco y Ben-Cho-Shey. Ya menos de un año. Que Lamas y este servidor lo llevamos conmemorando hace un montón de años, pues después de su pormenorizada lectura nos echamos a caminarlo tal cual lo indicaron ellos y hemos escrito nuestro propio libro para ayudar en la tarea de darlo a conocer. Recorrerlo fue una aventura ciertamente interesante en la que nos acompañaros dos guías expertos como el añorado Willy y Toño Vázquez, a fin de levantar mapas actuales que detallan más que el admirado Fontán que siguieron aquellos y poderlo incardinar en el mismo libro, que titulamos O Noso Camiño. El 4 de julio próximo debe ser una fiesta de gratitud de los gallegos hacia los tres señores que tuvieron en 1927 la feliz idea de este peregrinaje a pie de 262 kilómetros por el rural gallego del interior desde Ourense a San Andrés de Teixido. En esta fiesta no debería faltar las señales que deben orientar al caminante, bien claras y fáciles de identificar y que no tienen por qué ser tan ostentosas como los mojones colocados en el camino precedente de Ourense a Santiago; porque lo importante es que sean visibles para hacer su función, y nada más. A tal efecto, y otros, ya hemos visitado la Xunta, y solicitado entrevista en la Diputación de Ourense, amén de al alcalde de Ourense, porque propósitos como el que nosotros llevamos persiguiendo desde hace muchos años deben ser colectivos, donde la suma de todos es poca y no hay lugar para la resta. De momento, ya hemos tenido algunas señales favorables, esperemos que esto siga y en un año haya fiesta por el reconocimiento masivo de Galicia. Sabemos que hay un pero, la coincidencia del año compostelano, pero aquí confiamos como lo hizo San Andrés respecto a Santiago, que haya magia y un don especial que compense. ¡Vamos!