A mí lo que pueda ver de Pepe Rivela no me sorprende nada, porque lo conozco lo suficiente para esperarme cualquier cosa de él; aunque no lo parezca, o que al alguno le parezca un bicho raro, Pepe es un tipo que no se da de nada, y, sin embargo, la nada no lo puede ver, ahí es nada las amistades que guarda y cultiva desde hace un montón de años. El otro día estuvo en París con Fernando Arrabal en su casa donde el inmenso dramaturgo ya no recibe visitas de casi nadie; a él sí, y eso tiene que resultar un orgullo para cualquiera que guste de la creación literaria, el arte y la cinematografía, porque Arrabal es un personaje histriónico, patafísico, original, pero un monstruo literario también. La pena es ver a Pepe en el acto oficial del premio que la Academia francesa de Arte Dramático le otorgó a Arrabal, junto, a metro y medio, el ministro Bolaños, porque lo deslucía, para mi gusto. Y es que los políticos se cuelan o subvencionan la cultura para la pose bienqueda. Lo vimos en la Feria del libro de Vigo, donde casualmente coincidimos el otro día y que inauguraba el alcalde de las bombillas y Anxo Lorenzo, entre otros, que, por supuesto, lucían al siguiente día en el Faro de Vigo. Coincidimos con Javier, Editorial Elvira, quien nos avisó que presentaban un libro de la editorial en diez minutos, por lo que fuimos un ratito a solidarizarnos con este esfuerzo que supone parir libros. La sorpresa fue ver quien era el autor del libro a presentar, Marcos de la Fuente, autor que nos visitó varias veces en Elcercano, y que es un agitador de la poesía.
Una vez más, la asistencia brilló por su ausencia, pues menos de media docena a la escucha, pero es que la poesía es eso, queda muy bien mostrar cierta sensibilidad hacia ella pero a casi nadie interesa de veras. También Fran Castro, pero nada más, teníamos las entradas del jazz y debíamos marchar. Bien por Vitrubia y el concierto que nos ofrecieron unos músicos veteranos que estrenaban temas por primera vez en público; Antonio Martínez, Valdo y Lucía Martínez, pero de estos mejor ver el vídeo que subo a la página con un tema completo y compuesto por Valdo. ¡Uf, que calor! nos vamos a la playa, con Koljós -maravilloso Carrère- debajo del brazo.