En la tarde de hoy he ido a un lugar donde no hay ni diez vecinos viviendo. Uno de ellos es Christian Sanz, el más prolífico escritor que ha pasado por elcercano y persona entrañable. El lugar es Nogueira, a dos kilómetros de Luintra y a veinte de Ourense, donde está una casona vacía sin restaurar y a su lado un hórreo de muchos pies que, según nos han contado ya hace tiempo, es propiedad de Óscar Outeiriño, jefe del periódico local ourensano. La carretera próxima ya a Nogueira es digna de pasearse por su belleza, cual si fuera uno Robert Walser o el sitio fuera otro Walden, gallego. Fui a llevar un tesoro al amigo Christian, tesoro para él, pues tenía cargadas las cajas llenas de ejemplares de sus tres últimos libros publicados por elcercano. Cuando lo llamé para preguntarle si estaba en casa, y le conté para qué, su impulso inicial fue decirme que cogía un taxi raídamente para allegarse a Ourense a recogerlos; le informé que ya salía de camino a llevárselos, porque para uno es un lujo poder hacer feliz a alguien, aunque solo sea momentáneamente, con tan simple esfuerzo. Y así fue, un hombre feliz al poder coger por fin a sus tres nuevas criaturas en el colo. Con estos tres ya son diez los libros que el bueno de Christian ha escrito, y ahora solo nos queda hacer un nuevo proyecto con los diez que depende de sus dos maestros ourensanos. ¡Qué bien!