La señora vicepresidenta ¡manda carallo! se cayó, que no calló, aunque más le hubiera valido. Por no callarse, Julio Iglesias le planta ahora una demanda millonaria por injurias que pinta peor que su pintalabios y rimmel para sus pestañas. Ella sigue sin callarse y responde a la demanda con una auto apología de gran defensora de mujeres, a pesar de mirar para otro lado con su Martiño de Las Mareas, el violador continuo de una niña menor aprovechándose mezquinamente de su ascendencia como profesor, menudo hijo de perra el amigo de la defensora, ¡cuánta hipocresía a la vista! Por cierto, guardo del bicharraco un comentario que hizo en las redes sociales con ocasión de la publicación que hicimos en su día de Martín Miguel Rubio Esteban sobre la figura
de Ledesma Ramos y mi respuesta, ‘helo aquí’:
“Lembranza para amigues: elcercano.com é ese lugar de Ourense que edita, publica e presenta libros de fascistas”.
La respuesta fue en un tiempo en que no se sabía todavía que el cabronazo de Martiño, que se pavoneaba por Ourense con altavoz en mano y consigna revolucionaria en boca clamando por causas “blablabla” que siempre suenan bonito y siempre al mismo tiempo resultan huecas y de vacío, fuera el pedófilo que es, un criminal en toda regla, porque de saberlo la respuesta debería haber sido extrema y rayana con la violencia, porque con seres así no cabe margen a la clemencia, y si no, solo falta pensar medio minuto en la víctima, esa niña violada continuamente.
Tras esta digresión obligada que descubre a la enmascarada Yolanda, que vaya ahorrando la poderosa todo lo que pueda mientras está en su puesto gubernamental, porque, seguramente, le va a hacer falta para lavar su boca. La caída está anunciada por ella misma desde hoy que renuncia públicamente a ser ya candidata, ¿por qué será?.