Que nadie espere que sea como la desclasificación de archivos tipo Eipsten, sino mas bien una desclasificación ni fu ni fa con propósito de desvío de atención sobre otros asuntos de corrupción del poder de los que muchos sí esperamos su desclasificación para conocer hasta donde nos salpica la corrupción actual. Es que lo de fu ni fa viene de hace 45 años, y entonces vivía mi padre, yo fumaba con vicio verdadero, en el Barça jugaba Schuster, y la mili era obligatoria. Justamente el 23F de 1981 me pilló ‘cumpliendo’ en el cuartel de caballería Numancia 9 de Barcelona, vestido de caqui, y cuando estalló la noticia nos quitaron el paseo vespertino, nos cargaron de balas las cartucheras del cinto y del Cetme, todos a la espera de algo cuando llegó la noche, ese algo llegó con el rey hablando en televisión, a dormir pues, pero ahora vestidos de verde con el traje de maniobras, del que solo nos dejaron quitar para coger el sueño la gorra y las botas. Visto desde mi litera y acuartelado no sentía el golpe como al parecer lo sienten ahora algunos que ni siquiera entonces habían nacido, el golpe de Estado del 23F que afortunadamente no sufrió ni un corte de afeitado, ni siquiera una lágrima para el bote de Belarra, mas bien delató una chapuza general al tiempo que delató también a tanto diputado cagado, como mi propio tío Jaime Tejada, porque únicamente Carrillo, Adolfo Suárez y Gutiérrez Mellado quedaron sentado sin echarse al suelo. Pero bueno, este presidente de gobierno que nos tocó en mala suerte padecer encuentra motivos, ideas las que sean, con tal de no afrontar con pecho lo hecho. Ya hastía sus formas de obrar que nos cesan, ni con cardiopatía o república dominicana a la vista.
La siguiente noticia es que Amazon también suspendió la venta del libro de Alvise ante tanta reclamación y denuncia izquierdista. Como quiera que tengo un ejemplar desde que el Corte Inglés, Fnac y la Casa del Libro se pintaron de censores para no vender el libro, ahora a lo que me obliga esta misma negativa de Amazón es a apartar durante un par de días el interesantísimo libro de Silvia Bardelás que ya he mordido para hincarle el diente al “Devuélveme mi país”. Leeré, juzgaré con mi criterio, y contaré, porque censura de leer a estas alturas de mi vida, las justas, y esta no pasa por ellas.