“Dicen de mí que no sé hacer la o con un canuto. Más grave aún: lo dice un presunto amigo. El muy traidor.” Comienza así El Disfraz, esa novela corta que en el año 2011 publicábamos desde elcercano, sin saber hacer la o en el mundo editorial, hasta el punto de encargar la publicación a Punto Rojo Libros S.L. Sí, hasta ese punto, pasando por el cuerpo de letra más pequeño de lo recomendable para poder volver a leer esta novela breve con quince años más de presbicia. Pero, muy orgullosos de haber tomado la iniciativa de publicar textos de queridos amigos que no sé si no hubiéramos mediado podría nadie leer. Además, gracias a una particular forma de hacer cultura, sin presión de llegar a ser nadie importante en este mundillo ni, consecuentemente, de ganar dinero, lo financiamos con una compra anticipada de ejemplares por parte de potenciales lectores cuy0s nombres quedaron ya para la posteridad y la fama biográfica de este autor amigo. Chesi escribió El Disfraz como una forma de relajación de un tiempo dedicado a otra obra que le había dejado casi exhausto. Gracias a ello, a que la tenía escrita, y a que en ese año llevaba alguno más esperando respuesta de alguna editorial, y en concreto de Mondadori que manifestara su supuesto interés en una nueva novela, sin que llegara respuesta y sí cierta desesperación, gracias a ello se nos ocurrió esta forma de publicar algo de nuestro amigo para amigos y pocos más, dándonos la oportunidad de celebrar el bautizo con una presentación acorde y llena de coña, al mismo tiempo que presentada por dos intelectuales que precisamente no son ninguna coña sino José Luis Cuerda y Santiago Lamas, nada menos. En homenaje al ya tristemente fallecido Chesi, hoy cojo mi ejemplar de El Disfraz, que está dedicado a Paloma, con el cariño que dedicaba él sus libros. Dice: Para Paloma, parte visible e invisible de elcercano, con todo el cariño que permite la ley. Con esta simple dedicatoria revela su genio e ingenio el añorado Chesi. Descanse en paz.
Y par
a rematar hoy, compensando el cátodo con el ánodo, solo comentar la poca sesera de la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, cuando hoy mismo dice en una televisión que la subida salarial de 37€ al mes por trabajador resulta insignificante para cualquier empresa. No dice, la de pocas entendederas, que los 37€ se convierten en un gasto efectivo de 51,8€ por mor de su correspondiente tributación a la seguridad social. Y lo justifica para convencernos de lo positivo de la medida, apostillando que si una empresa no puede acometer esta subida mensual por trabajador es que no es una empresa sólida. Lo dice toda ufana despreciando el sacrificio de los más humildes y pequeños emprendedores. Hay que ser lerda para no comprender que, por supuesto, pocas empresas pequeñas y medias lo son, “sólidas”, porque no es que tengan beneficios sino ni siquiera márgenes para sostener el gasto progresivo con el que apencan los que abrieron su negocio a costa de su ahorros, crédito, o del trabajo a destajo, como para soportar ninguna subida más. Esta tipa es una lerda, más que lerda. ¡Cómo demuestra no tener idea de lo que es trabajar por cuenta propia!, mas que lerda. A ella le dedico esta fotografía antigua donde le insinúo lo que tuvimos que pasar algunos para ganarnos nuestro retiro dorado de hoy, de jubilados que no tenemos que contribuir con ninguna subida sino nos suben la pensión. Más que lerda. Lerda, lerda, lerda, lerdísima… Lerda y más lerda, lerdísima. No pararía de llamarla lerda, lerda, lerda, lerdísima. Poca empatía y mucha política.