Se apaga la luz natural y toca encender ciertas luces que nos iluminen el resto del día, el inicio de la noche. La noche puede ser el final de la jornada, y noche puede alguno calcular que es hacia donde vamos elcercano. Vamos porque nos vamos. Cada día es uno menos y falta una semana para poner punto y aparte a este lugar de maravillosa vista (véase la fotografía). Estamos agotando las fuerzas recogiendo un mundo de casi dos décadas, y todavía nos queda. Pero bendito sea recibir mientras tanto a personas desconocidas que nos manifiestan cierta simpatía por lo que hemos hecho, por lo que dejamos, por cierta pena que provoca la despedida. Cuando acabe este cambio renacerá la vida, aunque sea de otra manera, pero seguiremos brindando que estamos vivos y que queremos a demasiada gente que también nos quiere. Por todo, continuaremos desde otro plano, que puede ser apasionante, haciendo la comunicación que nos gusta, ya veremos cómo…