Nosotros a lo nuestro, que es irnos despidiendo poco a poco del café elcercano, que dejaremos definitivamente el 30D. Este finde esperamos vaciar buena parte de mobiliario que nos han comprado, pero mantendremos hasta el final suficientes mesas y sillas para seguir encontrándonos en él. Mientras tanto, y con tan poco, recibimos muestras de consideración de la Administración para que si nos quedaba alguna pena de dejar esto, pues que se alivie de tal manera que felices de dedicarnos a nosotros mismos mientras el cuerpo y mente quieran. Y que nos mantengan, como a tantos otros, a pesar de los que quedan en el tajo del obligado trabajo. Y veamos porque digo esto:
El Estado sería una juerga si no fuera porque quien lo gobierna es una fiera. Una fiera de acoso y recaudación. Mientras el ejemplo que dan nuestros dirigentes de meter mano no solo al sexo del prójimo sino al tesoro público, también quieren que los demás seamos tan ejemplares en otros aspectos para ser casi idiotas, y nos meten mano a la cartera en cuánto nos despistamos algo, sobre todo si uno es autónomo o pequeña empresa. Sí, por eso no me creo que esta emperatriz Yolanda sea adalid laboral para los que solo curran en empresas de mucho beneficio porque también se ha convertido en acosadora laboral del patrono propio de sí mismo, o que tiene uno, dos, tres o hasta diez trabajadores, a base de normas y leyes, y más normas, que requiere la contratación de una asesoría laboral para que no te pillen en bolas, además de pagar por todo. Y hablo de esto porq1ue en los estertores de elcercano llegaron en estos días un requerimiento de Hacienda pidiéndonos documentación para probar que estamos limpios -vaya, que no somos de la cuadrilla socialista que pilla lo que se pone por delante- y otra exigencia del Estado, ahora del Ministerio de Trabajo, pidiéndonos más documentación o trámite sobre la única persona a tiempo parcial que tenemos contratada para la limpieza del local. Absolutamente tranquilos de que no tenemos falta por la que sentirnos mal, pues confiamos plenamente en la asesoría que tenemos contratada precisamente para no sufrir penalidades por no saber, nos toca las pelotas tener que dedicarle tiempo a este menester de responder al Estado por cuestiones que con nuestro nivel económico deberían dar risa pero ni a esta presita dan respiro los nada ejemplares gestores de nuestra política.
Respecto al experimento de los libros puestos por la voluntad, comentar alguna impresión que pasa por positiva cuando alguno deja o entra para dejar un billete de 5€ como contrapartida de lo que lleva, y la negativa porque alguno vacía esas monedas horrorosas de cobre cual en momentos pasados hacían algunos en la hucha de elcercano al estar en el piso. Mejor nada que esta miserable marca del paso de alguien que se crea que engaña a alguien rascándose el bolsillo con monedas pija. En fin, seguiremos observando hasta que estos libros desaparezcan de nuestra vista.