Por las mañanas solemos coincidir varias personas en elcercano con el único objetivo de vernos, estar juntos y acompañarnos cuando nos apetece. Algunas veces coincidimos unos y otras otros, aunque prácticamente somos fijos, fijos, fijos y a no ser que caigan bombas Santiago Lamas y yo mismo. No sé yo muy bien si con el cierre de elcercano podrá suceder que sigan estas tertulias tan interesantes para mí en algún otro sitio, porque aquí hemos hecho costumbre de estar solos sin pensar en nadie al que molestar ni que nos moleste. De momento, esta es otra escena bella del tiempo de descuento que nos queda. Para el recuerdo.