Ya está puesto en el cartel: elcercano se cierra. No sabemos bien qué, si solo local o empresa también, pero nos importa un carajo, porque los deberes están hechos y los amigos también. Véase un ejemplo de personas muy cercanas y amigas que nos acompañan prácticamente todos los días sin necesidad de quedar previamente, pues esta es su casa, como también la mía, al menos segunda después de la que contiene la cama. Me encanta despedirme de los buenos y los malos, de los que aportan y de los que cayeron por una taza del wáter, de los que encontraban serenidad y paz en este lugar y los contrarios, esos que echaban un ojo antes de entrar y según a quien vieran decidían si sí, si no. Ahora, o más bien dentro de tres meses, ya el amigo (bueno, amigo es un decir) de la doble O puede decir sin faltar a la verdad elcerrado en lugar de elcercano; la verdad es que nos trae al pairo. Lo vamos a pasar de bien que dan ganas de seguir en otro lugar para volver a cerrar. Al final, es aquello de Churchil: de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo. Bueno, vamos a dejarlo aquí para preparar esa fiesta que daremos a los cercanos de pro, o sea, a los comprometidos de verdad, esos que sueltan la pasta (9€/mes) sin rechistar, a ellos les queremos brindar nuestro tiempo, con gratitud y la mayor simpatía.