
¡Cómo no echarte de menos, elcercano!
Para muestra un botón, o una fotografía; valga ésta de estos dos hombres sentados para refrendar lo que dice el título: ¡cómo no echar de menos elcercano! Pues claro, porque estos momentos vividos en el que sabios reunidos, tan opuestos y cercanos al mismo tiempo, fueron momentos únicos, porque no es común estar entre un obispo católico como el entrañable Jose Carlos y un ateo recalcitrante como el amigo Vicente en un ambiente tan cordial