
Domingo 24 de mayo
Hacía días que no salía por esta ventana, pero es que hay días también en que uno no se levanta de la cama, ni siquiera abre otras ventanas para ventilar la casa donde mora. Días para la pereza y/o días que no merece la pena la preocupación por la relación humana más allá de la que nos da la amistad y familia. La verdad, hay días en que uno apagaría la conexión con el mundo